viernes, 7 de febrero de 2020

El karaoke de la casa de putas

Copio y pego de una historia de menéame, como recordatorio de lo que pasó en Casa Manola con el karaoke que compró O Bradoiro a una china, que lo visitó como comercial de un mayorista chino del polígono.

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Puticlub con karaoke

-No puede ser verdad, no me jodas -exclamó Servando pisando el freno del Opel Corsa.

Emilio, su compañero de andanzas y de campaña, soltó un resuello: estaba a punto de quedarse dormido y el frenazo lo había sobresaltado.

-¿Qué ha pasado? -preguntó.

-¿No has visto eso? -señaló Servando por la ventanilla, indicando hacia atrás con el pulgar.

-No, tío. Iba ya medio dormido...

Estaban en una nacional. Servando se metió en un camino vecinal, avanzó veinte metros, espoleó la mala hostia de dos perros guardianes que cumplieron con su convenio colectivo ladrador, y se reincorporó a la carretera, pero en sentido contrario. Una maniobra habitual en cualquier campaña electoral.

-Es que eso tienes que verlo, joder. -insistió.

Y así fue, porque en menos de dos minutos estaban ante el letrero de neón verde. Uno de esos verdes que podrían haberse reciclado de una farmacia de no ser porque las farmacias, a día de hoy, son mucho mejor negocio que los clubs de carretera.

ASIAN LOVE - CLUB & KARAOKE, se atrevían a componer las letras del cartel. El guión era blanco y el símbolo originalmente romano del "et", hoy anglosajón por asalto, era un enorme carácter rojo que ponía la guinda, o el tampón, al conjunto narrativo. Por lo dwemás, el edificio parecía haber sido construido a medio camino entre una palloza leonesa y un palacio gitano.

-¡No me jodas, tío! ¡Esto es el puto infierno!-exclamó Emilio sacando el móvil para hacerle un para e fotos al letrero.

-Guarda el teléfono, anormal. ¿Tu sabes la que nos cae si llega esta foto a la sede del partido? Nos cortan las pelotas.

Emilio se convenció, en medio segundo, de que su amigo tenía razón. Pero no se dio por vencido.

-Aquí hay que entrar a tomar una copa. O una Cocacola. O lo que sea. Pero hay que entrar, macho.

Servando se alegró de poder darse el gusto sin tener que proponerlo él. Para eso era bueno ir con Emilio: siempre era el primero en proponer todas las mierdas que les apetecían a ambos.

Nada más abrir la puerta les golpeó en la cara la voz de una china cantado el preso número 9

La chavala le ponía corazón pero era obvio que no entendía una mierda de lo que cantaba, porque intentaba sonreír, bailar y marcar el ritmo con las nalgas al llegar al estribillo.

La concurrencia, que no era ni tan poca ni de aspecto tan rústico como Emilio y Servando esperaban en aquellos andurriales, aplaudió a rabiar all concluir la canción. La china menudita se sentó junto a un maromo barbudo que la sobaba al por mayor y otro tío, con barba y camisa a cuadros, ocupó el lugar de la chica en el escenario.

-A ver... ¿Qué queréis que os cante hoy? -atronó el tipo por el micrófono.

-¡¡El himno del camionero!! -gritaron cinco o seis hombres y sus respectivas parejas, pequeñas, delgadas y sonrientes.

-venga va. El himno del Camionero, por Mauricio el de Trujillo. ¡Dale pincha!

Y empezó.

Servando y Emilio comprendieron que si se reían se ganaban una mano de hostias. Pero es que si no se reían reventaban. El término medio fue simular que se interesaban por dos chicas que habían aterrizado en las proximidades de sus banquetas...

-Hola guapos... ¿invital a copa? -preguntó la que parecía más joven. Y no parecía menor de treinta.

Ellos asintieron, haciendo un gesto al barman, que los miró desconfiados mientras servía dos cubatas con whisky de marca desconocida y cola de renombrado garrafón.

-Vosotros no sois de por aquí, ¿verdad? -preguntó el camarero, que por alguna razón tenía pinta de ser también el dueño.

-No. Vamos de camino a Madrid -explicó Emilio.

-Estamos de campaña electoral -añadió Servando.

-¿Y puedo preguntar para qué partido? -preguntó el camarero.

-No, ni de broma. Eso no te lo podemos decir.

-Pues vaya propaganda de mierda que hacéis, joder -se burló el camarero. Y los cinco se rieron. Digo los cinco porque las chicas no se habían enterado de nada pero se unieron a las risas.

-Es que aquí no es plan... intentó justificarse Servando.

-¿Como que no? Esa fue mi idea de negocio, y se puede aplicar a la política. Sobre todo a la política.

-¿Cual?

-Que la gente todavía quiere caer más bajo. Y que daría lo que fuese por caer más bajo. Ir de putas ya es chungo, ¿no?

-Un poco- reconoció Emilio.

-Pues no es bastante: si las putas son extranjeras da peor rollo, por lo que puede haber detrás, ¿verdad? Pues viene más gente. Si encima traes putas sin tetas, es completamernte increíble, pero viene más gente aún. Y si encima son tías con estudios, ya lo llenas. Putas, chinas, sin tetas y con estudios, ¡es lo más! -gritó el barman entre risas.

-Nos estás tomando el pelo, joder -siguió Servando la broma.

-Que no. Que la gente paga lo que sea por caer aún más bajo. Por degradarse tres peldaños por debajo de la mierda. Como todo eso no era bastante, se me ocurrió poner el karaoke. Y os juro que es la hostia. Ya lo veis, un martes de febrero a las once de la noche... ¡Ni en Las vegas!

Emilio y Servando echaron un vistazo a su alrededor y contaron, a ojo, cuarenta personas. No estaba nada mal.

-¿Y cómo podrías caer aún más bajo?- preguntó Servando.

-Invitándoos a una ronda y a un polvo a vosotros, que ya sé de qué partido sois, porque dejásteis los carteles en el asiento de atrás. Mañana lo cuelgo en Facebook. -se burló el camarero, señalando a su espalda, donde estaban las pantallas de las cámaras de seguridad del aparcamiento.

El resto es historia reciente porque salió en las noticias y llegó a portada en Menéame.

Si Emilio y Servando follaron entre ellos, con las chinas, o pusieron el culo para el camarero, pertenece aún al secreto del sumario.

jueves, 28 de noviembre de 2019

Putas con cerveza gratis


Lo que no se le ocurra al bueno de O Bradoiro...

Rara es la puta que da su verdadero nombre, al igual que raro es el cliente que da el suyo. Y estúpido es de andar preguntando el verdadero nombre en un puticlú, sentencia O Bradoiro trasegando su enémiso vaso ancho de whisky en las rocas (como así llama él al whisky con hielo) y dado que ya está harto que todas sus putillas se quieran poner los mismos nombres, ha decidido que cada una se va a llamar como una marca de cerveza pudiendo elegir eso sí, por las de su nacionalidad.

Y así en el la casa de putas Manola, hay una puta que se llama Coronita y otra que se llama Chela al ser ambas mejicanas (con jota, puntualiza O Bradoiro), Victoria la puta malagueña, Cruzcampo la puta sevillana y Estrella la puta gallega. En todos los puticlubs hay una puta gallega, remarca O Bradoiro, que anoche estaba mucho más parlanchín de lo habitual.

Y cerveza ilimitada de la marca de la puta. Si eres un capillita mi arma del gran podé viva la macaéna... o te gusta la puta alias Cruzcampo, o te jodes con la cerveza que te toque. Salvo que obviamente, pagues mimí sikú o pipí de gato, a precio de champán del caro.

Son sus costumbres, y hay que respetarlas.



miércoles, 20 de noviembre de 2019

910482547 el hijo de una puta de madrid

Desde el 910482547 me llama el hijo de una puta de madrín (madrín es una villa donde además de villanos, hay miles de hijos de puta) que por lo visto se dedica a dar por culo a la gente, llamándola por teléfono para estafar.

Tengo por costumbre no atender números de villanos de la villa de madrín en particular, ni números que no estén en mi agenda así en general.

Al buscarlo en google, hay un montón de comentarios negativos sobre estos hijos de la grandísima puta.

¡Así se murieran todos, y no quedara ni uno!

domingo, 17 de noviembre de 2019

El tio cipote de El Morche


A las casas de putas les salen competidores hasta debajo de las piedras, me dice tosiendo el bueno de O Bradoiro, y me pone como ejemplo lo que él llama un tío cipote de El Morche (Málaga) que en vez de irse de putas como hacen todos (aquí creo que exagera un poco) los cincuentones, ha decidido hacerlo al revés y que sean las putas las que vayan a su casa, pero gratis.

Y así el tío cipote les ofrece su casa a las putas a cambio que follen con él, de gratis. Para darle un poco más de seriedad al intercambio de casa por polvos, se ha inventado según O Bradoiro, diversos nombres tipo malaga liberal, casa liberal tessa, agencia tessur o el escaparate escort, promocionando todo ello en un blog gratis de blogspot (lo mismo que éste blog, por ejemplo) y en pasión, que es el nuevo mil anuncios, pero exclusivo para las putillas.

Como el tío cipote no duerme de tantas pajas dice O Bradoiro, colapsa el mil anuncios con sus mal redactados anuncios, y han tomado varios chulos la opción de reportar todos sus anuncios, para que se los borren. Para ello, van utilizando los móviles de sus putillas y enviando un montón de reportes diarios.

El caso es que ese tío cipote, me da pena. Imagino que O Bradoiro también lo pasaría mal en sus comienzos, pero no me dio tiempo a preguntarle, ya que JM volvió más rápido de lo que esperaba, y nos fuimos a hacer botellón a otra parte.



lunes, 12 de agosto de 2019

Conseguir que pague una puta

Me dice O Bradoiro que cada poco tiempo pasan por el puti tanto la policía como los de la agencia trinitaria para intentar que las putas paguen impuestos, y que verdes las han segado. Y está el hombre de lo más tranquilo pues tiene un sistema de cámara de seguridad con copia remota, para que quede constancia de cualquier problema que pudiera haber con los caballeros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado.

Las chicas pagan por la habitación con factura e IVA y las copas llevan también su IVA. No paga comisión a las chicas por las copas, ni cobra de las chicas un porcentaje por los polvos que echen en la habitación. Eso es asunto exclusivo entre la puta y el cliente, asevera tajante. ¡Es que no me llevo nada ni de los polvos que echan mis tres mujeras!

Por lo visto según dice, la mafia de la agencia trinitaria amenaza a las putillas con actas de inspección a tanto alzado por los supuestos polvos que estiman hayan podido echar, y si bien todas ellas son insolventes, en cuanto abran una cuenta corriente (que ya hay que ser idiota para tener algo con un robanco seas o no una puta) o se compren un piso, los trinitarios van a embargarlo de inmediato.

Hacienda si que es una mafia, Antonio.

Y lo dice alguien que sabe de lo que habla.

viernes, 9 de agosto de 2019

Intercambio parejas putas gratis

A la casa de putas de O Bradoiro llegan cada poco tiempo grupos de parejas liberales o parejas swingers como se hacen llamar ahora, y le alquilan las habitaciones más grandes o habitaciones que estén juntas o tengan una puerta interior que las una, para hacer en ellas intercambio de parejas y botellón. Las habitaciones se las alquila porque la pela es la pela, y les baja el precio de las copas al objeto (imposible por cierto) que no le hagan botellón en las habitaciones a pesar que por lo que pagan, deberían incluso tener un todo incluído.

O Bradoiro dice que esto del intercambio de parejas es como ir de putas pero las putas son gratis, pues cada uno aporta su puta y se folla a las de los demás. Y lo dice un hombre que sabe de lo que habla pues está casado a la vez con tres putas, que ejercen de putillas en el mismo / su mismo puticlub.

También alquila habitaciones para grupos de sado masoquismo y eso lo tiene aún más desconcertado porque dice que son putas que no cobran y que pegan a sus clientes: ¡así no se puede trabajar!

Ante semejantes argumentos, le pregunté a ese buen gitano empresario por el supuesto en que gays o grupos de gays (maricones en su vocabulario) decidieran alquilarle varias habitaciones. Se puso como loco a gritar que su negocio es un negocio serio y que eso de darse por culo entre tíos es un acto del diablo.